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Sábado, 12 de diciembre de 2009 |
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Rey de copas, rey de bastos |
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Solo nos faltan las espadas para el tute, que los oros, en España desde el fatídico 98 del equis i equis brillan por su ausencia. Y no me refiero tan solo a la fecha antedicha por la pérdida del imperio, que al fin y a la postre estaba perdido ya casi desde Mühlberg, Carlos afianzó allí su imperio, pero inició la dilapidación de su reino, sino de la pérdida moral que supuso y de la que aún, según parece no nos hemos recuperado. Somos un país lloriqueante con unos dirigentes de cartón piedra descolorido, que como a los tontos del pueblo todos intentan engañar, consiguiéndolo en la mayoría de los casos. Hace unos meses, coincidiendo con la vergonzosa huida del territorio saharaui, el rey Mohamed sexto de Marruecos, en un discurso plagado de autocomplacencia, reivindicó la posesión del antiguo territorio español, haciendo un llamamiento en forma de orden ejecutiva, para que todos los marroquíes estuviesen alerta ante los posibles ataques a la identidad nacional representada por el soberano alauita. Como consecuencia de ese endurecimiento y no dejar pasar una, la activista saharaui fue ilegalmente expulsada de Marruecos, sin pasaporte y sin equipaje y entro, también ilegalmente en España, con el beneplácito de alguna autoridad “de Madrid”… habría que identificar a este último canelo y darle con periódico liado en los hocicos, por imbécil. Mohamed el tirano, dice y dice bien que en Marruecos no quiere a nadie que no quiera ser marroquí, y dice bien porque su palabra es ley y se pasa por debajo de la chilaba el Derecho Internacional, los Derechos Humanos y hasta los torcidos… como decía Mel Brooks “es bueno ser rey”. La postura de Marruecos en este asunto es clara y sin ningún tipo de doblez, y eso al menos nos ha de causar envidia a nosotros, pobres españolitos, que vivimos en un país en el que la indefinición, el titubeo, la falta de redaños y una cautela mal entendida como “diplomacia” nos hacer no ya parecer, sino ser el hazmerreir de cualquier país, al note de Tombuctú. En diplomacia, es sensato mantener la calma, es sensato tomar posturas de acercamiento y de pacto, pero también es sensato, cuando todo lo demás no funciona, golpear la mesa con fuerza y que lo que no han podido arreglar las palabras lo puedan arreglar otro tipo de presiones. No es necesario plantar los mismísimos encima de la mesa de todos es sabido que los moros la tienen más larga, o eso dicen, pero si tomar una postura clara y definida que no dé lugar a interpretaciones, equívocos o interpretaciones. La postura española en este sentido ha de ser diáfana y se deben dejar ya los titubeos, esto está quizá bien para las relaciones con vírgenes núbiles, no para las relaciones internacionales. El problema, como siempre, viene de los pocos o nulos redaños de los ministros implicados, que no tienen nada claro cuál es el orden de prioridades en estos caso, si el Derecho Internacional, el consuetudinario, o la aplicación de la Alianza de la Civilizaciones, que haciendo una rima sencilla… tiene cojones. Zapatero se ofusca queriendo contentar a todos cuando esto no es posible. Él es el responsable de lo ocurrido, directamente. Si la activista no tiene papeles, que se la expulse como a tantos otros ilegales, si desde su gobierno se pacto su entrada, que asuma su responsabilidad y lo diga claramente, pero que no piense que con su sonrisa estúpida conseguirá solucionar esta crisis. El problema tiene solución, pero para que se solucione ha de haber, necesariamente un perdedor, no todas las partes pueden ganar. Si la huelguista muere, gana la causa saharaui, Marruecos no pierde, y España queda como el culo, eso sí como el Culo de las Civilizaciones, evidentemente Haidar muerta no gana mucho, y es que los muertos, no bailan. Otra posible solución es la aceptación por parte de Haidar de no poder volver a su casa y abandonar la huelga de hambre para seguir con el activismo político desde el exilio, en esete caso, Marruecos también gana, Haidar gana su vida y la causa saharaui sigue más o menos como estaba, o sea siendo casi nada. España, seguiría siendo el Culo de las Civilizaciones, pero al menos un culo más bonito. Otra opción más inverosímil si cabe que la anterior, sería la aceptación por parte de Marruecos de la entrada en el país de la despasaportada, pero este supuesto debería articularse muy cuidadosamente, hilar extremadamente fino, pues incluso con la intervención del rey Juan Carlos, el éxito y la generosidad habría que atribuirla, únicamente a la munificencia del rey Mohamed que en alarde de compasión admitiese de nuevo bajo su protector manto a la díscola disidente que mordió la mano del tirano y escupió en su rostro. En este caso, España no perdería, pero sí y mucho el Gobierno, por lo que se ha apresurado a cortar la posible intervención real, antes de que naciese, Zapatero es tonto, pero no tanto. Y luego está la solución menos mala para casi todos, que sería la derrota de Marruecos mediante la presión no solo española, sino internacional, con la Unión Europea, y Estados Unidos como abanderados, dejando a España la labor de corneta, solución buena para Haidar, pero nada buena para los demás, así que de difícil compromiso y ardua consecución. Mohamed es un tirano monarca sin corazón Juan Carlos le llama hermano y no entiendo la razón pesa pues más la corona que del alma la grandeza demuestra pues su bajeza amigar con tal persona España, no te mereces, si hemos de ser sinceros ni monarcas ni sus preces ni reyes ni zapateros y quienes quieran comer peces que remojen sus traseros. A lo mejor va siendo tiempo de sacar al rey de espada. Es un decir. |
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El Sicario |
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