Miércoles, 3 de junio de 2009


La siguiente fase de la crisis

La reciente subida de los mercados está arrullando a los inversores hasta dormirlos.

Ulises y las Sirenas. Herbert James Draper. WikiCommons

Rescates en la siguiente crisis

La historia (y nuestro último artículo titulado The Invisible Hourglass) nos da algunas sugerencias de cómo va a acabar este episodio financiero. La deuda de los rescates nos está llevando a la siguiente onda de la crisis. Al igual que los banqueros que son incapaces de ver su propia ruina, ahora son los políticos y sus consejeros keynesianos quienes nos están empujando hacia el segundo precipicio. Como esperado, las rentabilidades de la deuda del Tesoro han subido bruscamente desde el 2,53% a más del 4,5% en cinco meses. La Fed está confusa. Según Russel Napier (el autor de Anatomía del Oso), las rentabilidades por encima del 6% pueden causar la siguiente pata bajista. El autor espera que esto ocurra en los dos próximos años. No estamos de acuerdo, no existe un punto exacto que puede desencadenar este proceso. Como habíamos mencionado en The Haughty Bond, las rentabilidades suben conforme los inversores venden los bonos (bueno, todo) a cambio de liquidez. Las acciones y los bonos están siendo vendidos simultáneamente. Sea como sea, parece que las rentabilidades alcancen este 6% muy pronto. Según Weiss Research sobre los rescates bancarios:

“Durante la época de los años 30, los tipos de interés se movieron a la baja, después al alza y luego nuevamente a la baja, siguiendo tres fases distintas: En la Fase 1, todos los tipos de interés se redujeron debido a la deflación. En la Fase 2, sin embargo, a pesar de las graves caídas del PIB, los tipos de interés subieron inesperadamente:  el Treasury-bill a 3 meses aumentó seis veces, desde medio por ciento hasta un 3%; las rentabilidades de los bonos del Tesoro a 20 años alcanzaron sus máximos de antes del crash; y las rentabilidades medias de bonos corporativos de baja calificación crediticia explotaron hasta más del 11%. En esta situación, al igual que hoy en día, el gobierno federal sufrió una creciente presión por parte de los acreedores que exigían reducir su déficit federal; limitar sus esfuerzos de salvar a los bancos; y promover unas políticas más austeras y disciplinadas. Finalmente, en la Fase 3, los tipos de interés cayeron y permanecieron en niveles muy bajos a lo largo de una década.”

En vez de endeudarse con el fin de impulsar a las firmas de Wall Street, el Tesoro americano debería guardar su munición. Pueden ocurrir eventos más importantes que necesitarán de la intervención del gobierno.

WikiCommons

Creemos que los acreedores ganarán esta batalla, y las rentabilidades de las treasuries continuarán son su subida.

Paul J. Lamont - Presidente
Lamont Trading Advisors, Inc.