Sábado, 18 de abril de 2009


Granjero a tiempo parcial

El mes pasado en el árticulo Ventas de pánico provocarán un brusco rebote, decíamos lo siguiente:

“El sentimiento dominante es bajista. Los inversores finalmente han comprendido lo que nosotros llevábamos diciendo durante los últimos dos años. Y ahora que estamos cerca de un suelo a corto plazo, los inversores han decidido a actuar. Desafortunadamente, los inversores suelen reaccionar a hechos pasados. Tenían que haberse mantenido en liquidez durante el tramo bajista…  En vez de eso, los inversores deben posicionarse a favor de un rebote en contra de la tendencia: no vendiendo sus acciones o si están en liquidez, considerando qué exposición admitiría su tolerancia de riesgo.”

Ahora, después de que los mercados hayan subido un 20% en 2 semanas, los inversores quieren saber cómo recolocar su cartera para beneficiarse de este rebote. ¡Cómo ha cambiado el sentimiento! Es difícil de creer que al principio de este mes los inversores estaban vendiendo sus acciones para meter su dinero en los depósitos. Dado que los mercados han subido tanto y en tan poco tiempo, ahora estamos menos seguros de que se haya establecido un suelo para muchos meses.

Así que mejor que esperemos para ver cómo el mercado testeará los mínimos de marzo. No obstante, los inversores deben vender sus posiciones en bonos porque esperamos que suban los tipos de interés a largo plazo a pesar de todos los intentos de la Fed de manipular el mercado.

Cómo combatir el pánico

J. Wayne Fears en su Completo Manual de Supervivencia afirma: “Los instructores de supervivencia enseñan que lo primero que se debe hacer cuando nos hemos perdido es hacer el STOP”. STOP significa Sentarse, mediTar, Observar y Planificar. “Siguiendo esta sencilla indicación, podemos controlar nuestro pánico.” Algunos inversores lo encontrarán de gran ayuda mientras repasan sus últimas inversiones.

Sentarse. “Si nos sentamos, paramos de andar y, por tanto, de meternos en problemas aún mayores. Además la acción de sentarse también desencadena el proceso de meditar y suprime la necesidad de correr cada vez más de prisa o de tomar una decisión precipitada. Este tiempo nos permite superar el shock inicial por habernos perdido.”

mediTar. “En una situación extrema, el ser humano está a merced de su mente. Ésta es la razón porque muchos expertos de supervivencia se refieren a la mente como al mejor kit de supervivencia. Para sobrevivir, se debe mantener el control sobre la mente, recordando todo lo aprendido en el pasado, con determinación y una actitud positiva.”

Observar. “Es necesario observar los alrededores para descubrir qué problemas han de ser solucionados y qué recursos deben ser empleados para solucionarlos.”

Planificar. “Ahora que estamos organizados, hay que planificar. Hay que mantener buen espíritu y disipar los miedos.”

Mientras tanto, volvemos al rancho

Mientras que los banqueros estaban viviendo por todo lo alto (al menos hasta hace poco), los agricultores pasaban a través de las peores décadas. Encontramos una lista muy útil “101 Maneras de Ahorrar el Dinero” en la web del Sistema de Cooperativas de Alabama. Hubo períodos en la historia económica cuando los agricultores y los granjeros eran considerados como grandes hombres de la época. Como constata Jim Rogers, durante la próxima década serán los agricultores (y no los banqueros) que conducirán los Maseratis.

A partir de aquel momento, algunas materias primas subieron en vertical (en mayo de 2008 avisamos de su colapso). ¡Y colapsaron finalmente! El siguiente gráfico es del índice CRB que está cerca de niveles de hace años.

¿Qué podemos esperar en estos niveles? Vamos a volver a principios de los años 30 cuando las materias primas llegaron a mínimos después de estar subiendo durante varias décadas.

Granjero a tiempo parcial

“Para empezar, muchos granjeros perdieron sus tierras durante los primeros años de la Depresión -las perdieron por culpa de la deuda. Estas granjas cayeron en manos de los banqueros o compañías de seguros, o en manos de inversores procedentes de pequeñas ciudades que se hipotecaron para comprarlas, o se quedaron con ellas las administraciones locales por no haber pagado impuestos, o fueron vendidas en las subastas para poder pagar los impuestos (Since Yesterday de Fredrick Lewis Allen).”

Para agravar la situación de los agricultores cayeron los precios por falta de la demanda (Gran Depresión) y la sequía de proporciones épicas asoló el campo.

“Según las crueles palabras de Wall Street, la agricultura de Estados Unidos estaba pasando a las “manos fuertes”; y esto significaba que cada vez más y más empresas agrícolas, que ahora pertenecían a personas que no vivían de esto, estaban dirigidas por testaferros. Cada vez más ganaderos y agricultores, dirigiendo o no su propia empresa, se consideraban a sí mismos como hombres de negocio. Ya no veían sus granjas como medio para vivir sino pensaban en ellas como empresas que producen trigo para vender… Un ejemplo de ello fue la aparición de un tipo de agricultor especial “a tiempo parcial” que era un pequeño hombre de negocio de una pequeña ciudad que haya comprado un par de granjas, las limpió de casas y chabolas, pasó unas pocas semanas al año plantando y recolectando (utilizando su propio tractor o alquilando uno), y el resto del año se dedicó a su negocio sin vivir en la tierra comprada. Un banquero de Kansas contó a Ladd Haystead, hacia el fin de la década, que estimaba que un 20-30% de las tierras de occidente de Kansas pertenece a los “granjeros a tiempo parcial”. Esto fue lo que pasó en el sector cuando las víctimas de la sequía murieron desangradas. (Since Yesterday de Fredrick Lewis Allen)

¿Cómo afectó todo esto los precios de los productos agrícolas y de ganadería?

“Los precios de los productos agrícolas subieron. Por ejemplo, el agricultor que recibía, de media, solo 33 centavos por un saco de trigo que vendía en 1933, en 1934 recibía 69 centavos, 89 centavos en 1935, 92 centavos en 1936, 1,24 dólares en 1937 y 88 centavos en 1938. Los productores de algodón que recibían 5,6 centavos de media por su libra de algodón en 1933, durante los siguientes cuatro años recibían entre 10 y 13 centavos, y 7,9 centavos en 1938.”

El consultor de su cuenta congelada

En enero de 2007 dijimos:

“Para colocar el dinero procedente de las ventas de sus activos, recomendamos una cartera de bonos del Tesoro a 3 meses, que protegerían el principal. Nosotros podemos prestarle este servicio, pero también Ud. puede llamar a su consultor financiero para colocar sus fondos en un fondo monetario que invierta en bonos del gobierno USA. Aunque esta solución no sería ideal dado que inicialmente sí protegería la inversión, pero hasta el momento en el que va a ser necesario tomar decisiones y ahí es donde le podemos ayudar. La historia demuestra que la mayoría de los inversores no suele moverse mucho, pero para aquellos que sí lo hacen, podemos proporcionar ayuda para comprar activos a precios muy atractivos.”

Después de haber analizado la situación de varios fondos monetarios, vemos que muchos siguen manteniendo posiciones abiertas en bonos de corto plazo de las entidades al estilo Enron conocidas como SIVs que están apalancadas en activos hipotecarios. Consideramos que los inversores en fondos monetarios no deberían aguantar las pérdidas y posiblemente enfrentarse a la situación de ver sus cuentas congeladas como pasó a los tenedores de ARS (bonos cuya rentabilidad se fija mediante subastas). Citando a un inversor: “Es un atraco moral… Su lema fue, tráiganos su dinero, le daremos una mayor rentabilidad”. Y mientras tengamos un rebote de confianza a lo largo de próximos meses, aconsejamos a los inversores que traspasen sus carteras hacia una inversión más segura (los bonos del Tesoro de corto plazo) para afrontar el próximo tramo bajista. Si los tipos de interés de largo plazo suben como esperamos,  los derivados de tipos de interés deberían proporcionar más fuegos artificiales para el sector financiero.

Paul J. Lamont - Presidente
Lamont Trading Advisors, Inc.