Sábado, 31 de octubre de 2009


NH Hoteles

NH Hoteles,  S.A. se constituyó como sociedad anónima en España el 23 de diciembre  de  1881  bajo  el  nombre  de Material  para  Ferrocarriles  y  Construcciones,  S.A.,  denominación  que  fue posteriormente modificada por la de Material y Construcciones, S.A. (MACOSA) y,   posteriormente,   por la de Corporación Arco, S.A. Durante el ejercicio 1992, Corporación Arco, S.A. absorbió a Corporación Financiera Reunida, S.A. (Cofir).

En el ejercicio  1996,  con  motivo  de  la  salida  del  grupo  De  Benedetti  del  accionariado  de la sociedad,  Corporación Financiera Reunida, S.A. cambió profundamente su estrategia anterior. La nueva estrategia se basaba en la concentración de COFIR en las actividades relacionadas con sus filiales principales  y en la venta de sus activos no estratégicos, proceso éste último finalizado en 1999 con la venta de Arco Bodegas Unidas, S.A. Durante  el  ejercicio  1998 Corporación  Financiera  Reunida,  S.A.  (Cofir)  se  fusionó  con  Grupo  Catalán,  S.L. y  filiales y Gestión  NH,  S.A., mediante la absorción  de  estas  sociedades  por  la  primera.  Posteriormente,  Corporación  Financiera Reunida,  S.A.  (Cofir)  absorbió  a  NH  Hoteles,  S.A. adoptando  la  denominación  social  de  la  sociedad  absorbida  y ampliando su objeto social para permitir la realización directa de actividades hoteleras, actividades que ya venía realizando de forma indirecta a través de sus filiales. La estrategia de concentración ha continuado con la integración que, durante el año 2000, se produjo entre NH Hoteles, S.A. y la sociedad hotelera holandesa Krasnapolsky Hotels and Restaurants, N.V., con la adquisición de una participación mayoritaria en la sociedad mejicana Nacional Hispana Hoteles, S.R.L. de C.V. en junio de 2001, y con la adquisición de un 80% de participación en la sociedad hotelera alemana Astron Hotels en mayo de 2002.

Durante el período 2003-2005, la sociedad se introdujo en diversos mercados europeos como el italiano o el rumano, y entró en nuevas plazas como Londres. Asimismo, durante el ejercicio 2005 inició el crecimiento en el sector turístico de calidad y con alto componente inmobiliario con sendos proyectos en Cap Cana (República Dominicana) y Riviera Maya (México).

Una vez consolidadas las adquisiciones de períodos anteriores, NH Hoteles ha continuado durante los ejercicios 2007 y 2008 con su estrategia de expansión internacional, a través de la adquisición de las cadenas italianas Framon y Jolly Hoteles.

Fuente: NH Hoteles

La Corporación Financiera Reunida (Cofir) fue una de las empresas que más fortuna dio a sus socios entre la segunda mitad de los ochenta y los noventa, gracias a una excelente lista de participantes (Carlo de Benedetti, los Albertos, el BBVA, Caja Madrid, etc.) y unos empleados de lujo, entre los que sobresalían tres juanes luego llamados al éxito: Juan Llopart, consejero delegado de la compañía, Juan Villalonga, quien después presidiría Telefónica, y Juan Amat, ulterior mano derecha de Blesa en Caja Madrid. Igualmente, pasaron por Cofir Javier Gupide (BBVA) y Álvarez Rendueles, que había sido gobernador del Banco de España.

Cofir era una sociedad de inversión  -de ahí la presencia directa en su capital de accionistas como el BBVA y Caja Madrid- que aprovechó la expansión económica de la segunda mitad de los ochenta, tras la entrada de España y Portugal en la Comunidad Europea, para realizar grandes negocios con el lanzamiento de empresas o participaciones de diversos sectores. Gracias a ella se desarrollaron desde compañías hoteleras (NH) e inmobiliarias (Sotogrande en Málaga) hasta bodegueras (Berberana). Tampoco se le escaparon oportunidades puramente industriales, como la compra en 1990 de Macosa, o incluso bancarias, como sus participaciones esporádicas en el propio Banco Zaragozano.

Debido a las necesidades de su diversificación europea y a su implicación en la crisis del Banco Ambrosiano, Benedetti insiste en diversas ocasiones en realizar liquidez sacando a Bolsa al grupo hotelero, del que había llegado a tener el 49,5% a cambio de las inyecciones financieras realizadas para su expansión. Pero Antonio Catalán, el fundador, prefiere mantener su proyecto fuera del control de los mercados. Por ello, a finales de 1992 Alcocer y Cortina deciden vender su participación del 10% de Cofir a cambio del 4,1% de las acciones del Zaragozano que tenía la sociedad de inversión, por lo que elevan su participación en el Banco desde el 30% al 34.1%. Posteriormente, los Albertos, a través de su entonces vehículo de inversión, Cartera Zaragozano, lanzaron una oferta para adquirir el 10% del Banco y tener la mayoría absoluta.

Por ello, a principios del año 1993 hay una recomposición accionarial y del consejo, del que salen los Albertos, Marco de Benedetti y Javier Gurpide (Banco Bilbao-Vizcaya), dando lugar a un cambio en la presidencia de la propia Cofir: sale Álvarez Rendueles, presidente también del propio Zaragozano, y entran el abogado Pedro Cuatrecasas y un empleado de Benedetti, Gabriele Burgio, quien luego presidiría durante años la nueva NH en que se transforma el grupo Cofir, aunque en ese momento se limita a sustituir como nuevo consejero delegado a Juan Llopart, nombrado director general de Caixabank, del grupo La Caixa.

NH había surgido entre 1978-1988 de la mano de Antonio Catalán como empresa familiar desarrollada a través de la reinversión de los beneficios. Pero se aproxima a Confir para poder realizar sus planes de expansión y, entonces, adquiere nuevos horizontes. Durante 1988-1997 pasa a funcionar como una sociedad del holding financiero, que le inyecta capital hasta hacerse en poco más de dos años con el 49,5% de la empresa, por lo que se pone fin a la estructura y dirección familiar, dando en 1997 a la salida del propio Antonio Catalán, tras lo cual Cofir entraría junto con Alba y la empresa constructora Acciona a formar parte desde el 1 de enero de 1999 del Ibex 35.Es entonces cuando se fusionan COFIR y NH Hoteles.

Fuente: empresariosconfortuna.blogspot.com

A pesar de que las cuentas anuales de Cofir son disponibles en la CNMV desde el año 1993, tomaremos como base de nuestro análisis las cuentas anuales y la información intermedia a partir del año 1998, año en el que la empresa se convierte en NH Hoteles, dado que la comparación de las magnitudes de NH con las de Cofir no sería homogénea.

Empezaremos nuestro análisis con el examen de los ratios financieros, como, por ejemplo, el ratio de solvencia. Todos nuestros cálculos están basados en la información presentada por la empresa al regulador de los mercados españoles. Asimismo, los cálculos históricos están hechos por mí, sin servirme de otra fuente que no sean las cuentas anuales de la empresa analizada.

El ratio de solvencia nos muestra la relación de los activos netos y el pasivo total de la empresa. Como vemos en el gráfico de arriba, la empresa presta una especial atención a este ratio, dado que su evolución a lo largo de los últimos once años ha sido constante, sin mostrar grandes sobresaltos. El nivel medio de la solvencia de NH ha oscilado cerca de su media que es el 35%.

El ratio de liquidez, en cambio, nos desvela que NH, a lo largo de su historia, ha tenido problemas bastante graves con liquidez. El hecho de que el ratio esté por debajo del 1, indica que el activo circulante de la empresa es inferior a su deuda a corto plazo, con lo cual parte del inmovilizado está financiado con la deuda no corriente. El peligro de este tipo de financiación consiste en que el cumplimiento de las obligaciones diarias de la empresa es constante, obviamente, y por tanto su financiación debe proceder de la deuda “constante”, es decir a largo plazo. Si se hace al revés, cualquier variación de la situación crediticia puede afectar la supervivencia de la compañía, dado que si los bancos retiran la financiación a corto plazo, el grupo puede verse obligado a vender parte de su inmovilizado para poder seguir funcionando. Y fue precisamente lo que sucedió con muchas empresas durante la crisis actual.

Sin embargo, muchas empresas que tengan un accionista mayoritario fuerte y una presencia de los bancos en su accionariado, se permiten tener un déficit de liquidez. Y así apunta la propia empresa en las notas que acompañan los resultados del tercer trimestre de este año:

“En cuanto al riesgo de liquidez, NH Hoteles cuenta con un adecuado calendario de vencimientos de la deuda. Sólo un 7% de la deuda a largo vence en el ejercicio 2009 y otro porcentaje del 15% en el 2010. A su vez, en la financiación del circulante, la compañía tiene un variado pool bancario que facilita, pese a las adversas situaciones de los mercados de deuda, una disponibilidad de líneas de crédito que al cierre del ejercicio ascendía a 226 millones de euros. Esta política asegura al grupo el cumplimiento de los compromisos de pago sin tener que recurrir a la obtención de fondos en condiciones gravosas.  Adicionalmente, y con fecha 28 de julio, NH Hoteles ha concluido una ampliación de capital por un importe de casi 222 millones de euros que le proporcionan cobertura suficiente para poder abordar el futuro con una cierta tranquilidad.”

De los once ejercicios analizados, tan solo en tres NH tuvo liquidez suficiente como para cumplir con sus obligaciones de día a día. Pero todo iba bien hasta que se desató la crisis del crédito. Al cierre del primer semestre de 2009, el ratio de liquidez de NH Hoteles alcanzó 0,70, lo cual denota un grave déficit de liquidez. Y a pesar de que la empresa nos asegura que puede abordar el futuro con una cierta tranquilidad, el mercado no está nada tranquilo.

El nivel del endeudamiento de NH muestra una elevada volatilidad. A finales de los año 90 – principios de 2000, el endeudamiento financiero neto de la empresa era más del doble de sus activos netos. En 2003, el grupo consiguió reducir su endeudamiento hasta el 78% de los fondos propios, y en el ejercicio 2006, dicho ratio bajó hasta el 61%. Sin embargo, a lo largo de los últimos ejercicios, y gracias a los bajos tipos de interés, NH se lanzó a aumentar su deuda, que al cierre del 1 semestre de este año ha alcanzado la friolera del 115% de los activos netos.

El aumento de la deuda con entidades de crédito se debe al incremento de las disposiciones tanto en la matriz NH Hoteles, S.A. como en filiales internacionales del grupo, fundamentalmente, en Italia (por las inversiones por mantenimiento, renovación de la planta hotelera y re-branding por importe de 57,6 millones de euros, incluidas inversiones en Bolonia, Catania, Milán, Roma, Ragussa y Florencia) y Caribe (por inversiones en Marina Morelos e Isla Blanca) por importe de 7,9 millones de euros.

Al 30 de junio de 2009, el grupo tiene una cobertura del riesgo de tipo de interés del préstamo sindicado por importe total de 360 millones de euros, mediante collars con strikes de entre 2,75% y 4,50%.

En relación al crédito de 650 millones firmado el 2 de agosto de 2007 con un sindicato de bancos la sociedad ha obtenido, con carácter previo, una autorización de dispensa para el ejercicio 2009 del potencial incumplimiento de los ratios Deuda financiera/Ebitda y Gasto financiero neto/Ebitda  que se establecían en el citado contrato de crédito.

El carácter de la dispensa es puntual ya que los ratios volverán a ser medidos al 31 de diciembre de 2010. En contraprestación se ha acordado pagar una comisión de dispensa de 50 puntos básicos y un aumento, de otros 50 puntos básicos, en los márgenes aplicables en la financiación desde el momento de la firma del mismo hasta la emisión del informe de cumplimiento de covenants relativo al ejercicio 2010 (como máximo junio 2011), manteniéndose en los mismos términos el resto de condiciones del contrato de crédito.

Como nota curiosa, la propia empresa nos dice que el ratio del endeudamiento financiero neto sobre el activo neto cumple con su objetivo. Por lo visto, el sentido común es el menos común de los sentidos, dado que la deuda bancaria más del doble de lo que tiene realmente la empresa ya nos parece un nivel totalmente normal. Vemos completamente sana una empresa cuyo activo neto es del 30% tan solo del total pasivo y con una deuda bancaria de más del doble del patrimonio.

Sería lógico pensar que obteniendo créditos a unos bajos tipos de interés, lo cual hace crecer la deuda de manera prácticamente descontrolada, al menos la rentabilidad obtenida de estos fondos compensa el elevado riesgo en el que incurren las empresas.

Primero vamos a ver qué rentabilidad obtiene NH de los fondos que pertenecen a los accionistas de esta compañía, es decir la rentabilidad del activo neto que mide el ratio ROE. Desde el ejercicio 1999, la rentabilidad de los fondos propios está sufriendo una caída constante. Desde el 26% obtenido en dicho ejercicio llegó a tan solo 7% en el año 2007, para luego caer a 0 en el ejercicio pasado. Al cierre del primer semestre de este año, la rentabilidad es negativa, -4%, es decir, la empresa, habiendo invertido los fondos aportados por sus accionistas, está perdiendo dinero.

Si el ROE nos indica la rentabilidad obtenida de la inversión de los fondos propios, el ROCE nos muestra la rentabilidad obtenida de la inversión tanto de los fondos propios, aportados por los accionistas, como de los fondos aportados por los bancos en forma de crédito, es decir aquí tenemos la rentabilidad de todos los fondos de los que dispone la compañía, sea o no sea de su propiedad.

A lo largo de los once ejercicios y mitad, el empleo de la deuda iba mejorando la rentabilidad de los fondos propios. Así lo hizo también en el año 2008, cuando el ROE cayó hasta 0%, y en el primer semestre de este año, cuando el ROE entró en negativo. Durante los primeros seis meses, la empresa logró sacar un 1% de rentabilidad de su inversión.

Y ahora recordemos que el endeudamiento bancario neto e NH es del 115%. Hizo falta incurrir en una deuda abultadísima para poder sacar un 1% de rentabilidad. Menos da una piedra, desde luego. ¿Pero compensa dicha rentabilidad los riesgos tan elevados que ha asumido la compañía? Éste no solamente es el problema de NH, es un problema global. Los bajos tipos de interés diezman las rentabilidades, y a la vez instigan a asumir más y más deuda para que las empresas puedan obtener al menos una rentabilidad mínima. Es un círculo vicioso al que nadie es capaz de escapar.

Esta tabla muestra el apalancamiento de la empresa. El término “apalancamiento” tiene muchas acepciones; en nuestro caso indica la relación de la rentabilidad del activo total con el coste de financiación con fondos ajenos de este activo (el coste de los fondos propios no se ha tomado en cuenta, para hacer homogénea la comparación con las empresas que no pagan dividendo).

Hasta el año 2008, la rentabilidad del activo total de NH era mayor que el coste de su financiación (salvo en el año 2003, cuando eran iguales), con lo cual, y salvando todas las distancias, podríamos decir que el empleo de la deuda era, hasta cierto modo, justificada. Al cierre del primer semestre, la situación cambia radicalmente. El coste de financiación ha bajado hasta el 2%, desde el 7% del ejercicio anterior, pero la rentabilidad del activo total también bajó hasta el 1%, con lo cual el apalancamiento pasa a ser negativo. Los fondos obtenidos de los bancos que luego la empresa invierte para financiar su activo cuestan más que la rentabilidad obtenida de dicho activo.

Quizá sea incorrecto analizar una empresa perteneciente al sector hotelero, sin prestar una especial atención a los ratios unitarios, como, por ejemplo, RevPar (ingresos unitarios por habitación en su comparación homogeneizada, es decir RevPar LFL). Pero el propósito de este artículo es proporcionar una comparación, homogeneizada, con otras empresas de otros sectores, es decir a nivel de inversión. Por tanto, he optado por aplicarle el modelo de valoración que aplico a otras empresas (salvo las financieras, dado que tienen otro Plan General Contable y sería incorrecto aplicarle dicho modelo de valoración). Con lo cual, desde una perspectiva histórica, analizaremos las magnitudes comunes para todas las empresas, como ingresos netos, EBITDA, márgenes de venta y de explotación, y finalmente la generación de caja. Particularmente, refiriéndonos a períodos cortos, sí mencionaremos la evolución de los ratios unitarios, pero sin su comparación histórica.

Después de haber registrado un constante crecimiento de los ingresos, NH se estancó en el ejercicio 2008, llegando su cifra de ventas a ser ligeramente inferior de la registrada en el año 2007, 1.460 millones y 1.464 millones de euros respectivamente. Al cierre del primer semestre, los ingresos obtenidos alcanzaron los 592 millones de euros.

Antes de proceder con al análisis de los ingresos por segmento de negocio, echemos un vistazo al gráfico que representa los segmentos a los que se dedica NH Hoteles:

El  principal activo inmobiliario que posee el grupo al 30 de junio de 2009 es una finca situada en San Roque propiedad de la Sociedad Dependiente, Sotogrande, S.A. El grupo posee en la actualidad, aproximadamente, 1.737.000 metros cuadrados de terrenos en dicha finca. Su situación urbanística está regulada en el Plan General de Ordenación Urbana de San Roque, aprobado por la Comisión Provincial de Urbanismo de Cádiz de fecha 2 de noviembre de 1987, en el que se clasifican los terrenos propiedad del grupo, principalmente, como suelo urbanizable programado. El coste medio de los terrenos urbanizados asciende a 20 euros por metro cuadrado y el de los terrenos sin urbanizar a 14 euros por metro cuadrado al 30 de junio de 2009 y 31 de diciembre de 2008. Asimismo, el grupo dispone de tasaciones efectuadas por terceros independientes según las cuales el valor de mercado de estos terrenos es superior al valor contable de los mismos.

Los compromisos de venta de promociones contraídos con clientes al 30 de junio de 2009 y al  31 de diciembre de 2008 ascienden a 32.601 y 42.201 miles de euros, respectivamente. La mayor parte de estas ventas corresponden al desarrollo residencial de Ribera del Marlin y los Atraques de La Marina.

Con fecha 23 de abril de 2007 Sotogrande, S.A. firmó un convenio urbanístico con el Ayuntamiento de San Roque de naturaleza jurídico-administrativa al amparo de lo dispuesto en el Ley 7/2002, de 17 de diciembre, de Ordenación Urbanística de Andalucía. La finalidad del mismo es establecer los criterios a los que se ajustarán la ordenación de Sotogrande en la Revisión del Plan General de Ordenación Urbana de San Roque, cuyo proceso de formulación ha sido iniciado por el Ayuntamiento al objeto de sustituir el actual Plan General. La Aprobación Definitiva del Convenio ha supuesto una mejora importante con respecto a la Aprobación Inicial, pasando de 320.044 m2 de edificabilidad y 1.493 viviendas a 633.893 m2 y 2.887 viviendas.

A 30 de septiembre de 2009, Sotogrande cuenta con unas ventas comprometidas, pendientes de contabilizar, por importe de 20 millones de uros, correspondiendo fundamentalmente al producto Ribera del Marlin pendiente de escriturar por parte de los compradores (15,5 millones) y el resto a los atraques de La Marina por importe de 4,2 millones. El descenso en la cifra de ventas comprometidas responde tanto a las ventas contabilizadas a finales del 2008 y en los nueve meses de 2009 como a la rescisión de una reserva y opción de compra que se mantenía sobre 15 locales comerciales de Ribera del Marlin.

La actividad inmobiliaria ha alcanzado en los primeros nueve meses del año unos ingresos de 15,24 millones de euros, frente a los 13,30 millones alcanzados en el mismo periodo del año anterior. El aumento de la cifra de venta de apartamentos responde al final de las obras y la entrega de las viviendas y locales de la Ribera del Marlin. En nueve meses se han escriturado un total de 20 viviendas por un importe de 15,69 millones, corroborando la buena marcha de la promoción inmobiliaria.

En cuanto a la actividad hotelera, los primeros 9 meses del año han mostrado descensos parecidos tanto en ocupación como en precio, -11,37% y -11.36% LFL consolidado, provocando una caída del RevPar LFL de -21,43%. Las caídas fueron más acusadas en España, Benelux y Las Américas.

España y Portugal: caídas de dos dígitos tanto en ocupación como en precio medio, mostrando una caída del RevPar LFL de -26,28% en los primeros nueve meses del año. Los destinos que han sufrido las mayores caídas han sido Madrid y Barcelona, destinos con una fuerte competencia en precios y que han visto reducido significativamente el número de congresos y reuniones.

Italia: caída de -15,27% (RevPar LFL). Las tasas de ocupación del tercer trimestre del año han sido superiores a las del año pasado. Las expectativas de esta unidad de negocio son mejores a pesar que la presión en precios sigue siendo fuerte.

Benelux y otros: contracción del RevPar de -21,12% debido a caídas tanto en ocupación como en precios medios. Ámsterdam y Bruselas son las ciudades más afectadas. No parece haber indicios de cambios en la tendencia para el resto del año.

Alemania: la caída de las ventas en el tercer trimestre es menos pronunciada que la registrada en el segundo trimestre de este año, resultando en una variación de RevPar acumulada de -7,5%. Munich fue uno de los mercados más castigados con un menor negocio generado por las ferias y eventos (incluso en el Oktoberfest). Cabe señalar que en junio de 2008 tuvo lugar la feria DRUPA, que se celebra uno de cada cuatro años y llena los hoteles de Dusseldorf/Colonia (la importante caída en RevPar en estas ciudades por tanto es excepcional). Hamburgo por otro lado sigue siendo el mercado más estable (-6,0% RevPar en nueve meses), y Berlín consigue mantener los niveles de ocupación a cambio de una reducción en precios medios.

Europa Central y del Este: comparativa con 2008 compleja debido a la celebración de la Eurocopa en 2008 en Austria y Suiza. Destacan positivamente Lucerna y Friburgo, mientras que el resto de ciudades de la Unidad de Negocio han sufrido caídas de dos dígitos en RevPar como consecuencia de una reducción de precios que ayuda a conseguir descensos más moderados en ocupación.

Las Américas: descenso de -26,93% en RevPar (-21,65% a tipo de cambio constante) debido a caídas de dos dígitos en ocupación. El efecto de la Gripe A ha tenido un efecto puntual en México siendo mucho más severo y prolongado en Buenos Aires.

Como vemos, el sector hotelero ha seguido sufriendo los efectos de la desaceleración económica durante los primeros 9 meses del año. Las ventas de la actividad hotelera recurrente se redujeron un -18% como consecuencia de una caída del RevPar del 21%. En términos LFL los ingresos de la actividad hotelera decrecieron un -20% respecto al los primeros nueve meses del año anterior.

Como nota positiva, hemos de destacar, la política de la empresa de contención de costes. Así, el margen de ingresos (ingresos netos menos el coste de aprovisionamientos) está en una constante subida. Al cierre del primer semestre de 2009, el margen de ventas alcanzó el 92%, nivel record histórico. Desafortunadamente, todo lo que se ha obtenido mediante recorte de gastos operativos, se vio compensado, de manera negativa, por el repunte de gastos de explotación y gastos financieros.

La evolución histórica del EBITDA, es decir resultado bruto de explotación, de NH Hoteles es bastante volátil. Dicha evolución responde a una política algo irregular de amortizaciones y, hasta hace poco, de provisiones. Es un truco común para las empresas cotizadas, que quieren “crear valor añadido para sus accionistas”, haciendo subir su cotización en bolsa.

Durante los ejercicios 2003-2006, la empresa experimentó una caída del EBITDA, hasta 160 millones de euros en 2003 en comparación con los 224 millones obtenidos en el año 2002. Pero en 2007, dicho resultado mejoró hasta los 290 millones. En el año 2008, el EBITDA registrado fue de 281, mostrando una ligera caída respecto al año anterior.

Pero el cierre del primer semestre de 2009, el resultado bruto de explotación fue de tan solo 18 millones. En los primeros nueve meses del año, la empresa obtuvo 43 millones en este concepto, lo que supone una caída del 75% respecto al mismo período del año anterior.

Curiosamente, la empres nos asegura que gran parte de los  malos resultados obtenidos este año fue compensado con el aumento del margen, tanto operativo como de explotación. En cuando al margen operativo, no tenemos nada que objetar, dado que hemos visto que dicho margen alcanzó cotas históricas, llegando a ser del 92%. En cuanto al margen de explotación, que toma en cuenta tanto gastos operativos como gastos de explotación, vemos que al cierre del primer semestre dicho margen se redujo hasta el 3%, nivel nunca visto en toda la historia de NH.

Al cierre de los primeros nueve meses de 2009, el margen de explotación mejoró hasta un 5%. Cabe destacar que la mejora es bastante triste. Las mayores líneas de contención de gastos, según NH Hoteles son: congelación de inversiones, venta de activos no estratégicos, flexibilidad de la plantilla (eufemismo para subcontratas y externalizaciones, pagando menos a los fijos, o haciéndoles trabajar más por el mismo sueldo), optimización de costes de central de reservas, costes energéticos y consumos, salida de los hoteles no rentables, etc.

Con todo esto, el beneficio neto de NH Hoteles, en el ejercicio 2008, cayó hasta 5 millones desde los 100 obtenidos en el año anterior. Al cierre del primer semestre de 2009, las pérdidas aumentaron hasta 55 millones. Al cierre de los primeros nueve meses, las pérdidas fueron de 82 millones, aunque la empresa da más publicidad al beneficio (pérdidas en este caso) después de los intereses de minoritarios (es decir, beneficio atribuible a la sociedad dominante) que fue de -65 millones. Pero si la sociedad utiliza fondos de los minoritarios para invertir en el activo ¿por qué, entonces, publicita el resultado neto atribuible? Pues, para lo de siempre, para largar parte de sus pérdidas a los minoritarios y que no se note tanto.

Pero no es el beneficio neto que es curioso en este caso, sino la generación de efectivo, es decir el “cash flow” (cómo nos gusta utilizar términos anglosajones para que el público en general no nos comprenda). Tengo que decir que he cambiado la fórmula del cálculo de efectivo generado en 2009. Como vemos en el gráfico de arriba, aunque la empresa obtuvo un paupérrimo beneficio neto de 5 millones, generó una caja de 204 millones. Para calcular este efectivo, tuve en cuenta la depreciación del inmovilizado y la pérdida del valor razonable de los derivados, considerando este gasto como provisiones. Es cierto, dicho gasto no supone salida de caja alguna. Pero según las exigencias de las nuevas normas contables, ya no existen provisiones por este tipo de contingencia. Por tanto, al calcular el cash flow del ejercicio 2009, ya no tuve en cuenta estos importes. Y así vemos, que el efectivo generado por NH Hoteles cayó drásticamente hasta los 6 millones, desde los 204 millones del año anterior. Es decir, si este gasto se registra en la cuenta de pérdidas y ganancias, no es reversible (dado que ya no son provisiones).

Este hecho agrava aún más el déficit de liquidez que habíamos visto. NH Hoteles no debería sentirse “tan cómodos y tranquilos” frente al futuro. La empresa tiene dificultades con la liquidez que puede afectar negativamente su funcionamiento, hasta llevarla a suspender pagos por ciertos conceptos. Al cierre de los primeros nueve meses de este año, la caja generada por NH Hoteles sigue invariable, 6 millones de euros.

No hace falta decir que el negocio hotelero es un negocio cíclico, esto lo sabemos todos. Y así lo es el negocio inmobiliario. Lo que pretendíamos descubrir con este estudio son las medidas que toma la empresa para limar este carácter cíclico. Y como hemos visto, habiendo analizado magnitudes tanto financieras como operativas, la compañía no hace absolutamente nada para evitarlo. Es más, lo acrecienta.  NH no hizo nada de lo que no hicieran otras empresas, creció en el momento más álgido del boom económico e intentó reducir las inversiones en tiempos de crisis. Aumentó la deuda cuando los tipos estaban por los suelos e intentó reducirla cuando los tipos repuntaron, ahora la está aumentando otra vez, sin prestar atención a la reducción de la rentabilidad. Subió en bolsa al calor de los rumores de OPA, y ahora está bajando porque la empresa se encuentra en graves problemas, que se ha buscado ella misma. Esta empresa no tiene nada especial, su gestión tanto financiera como operativa es mediocre, asumiendo riesgos muy elevados durante la bonanza e intentando, pero no pudiendo, reducir dicho riesgo, solo en base de reducir los gastos, en tiempos de crisis. Los gestores no se adelantan a la evolución económica, sino que lo hacen todo a toro pasado, cuando ya es imposible corregir ciertos desequilibrios. Y a NH solo le salva la “buena relación” con los bancos, el día que ésta acabe, NH irá a la quiebra, pues no tiene nada.

Naranco

naranco@elsabado.es