Sábado, 12 de septiembre de 2009


Befesa

“A partir de los residuos… producimos nuevos materiales reciclándolos.
Depuramos y desalamos agua para un mundo sostenible”.

La sociedad Befesa Medio Ambiente se constituyó en 1993 por las sociedades Berzelius Umwelt Service (BUS), Duro Felguera e Indumetal quienes agruparon en Befesa los activos medioambientales en España.

Con ello se dio luz a la sociedad Berzelius Felguera, Befesa, que inició sus actividades con las sociedades Aser (Befesa Zinc Aser) y Rontealde (Befesa Desulfuración) en Vizcaya, Prisma en Madrid, Cida Hidroquímica en Barcelona y Felguera Fluidos, en Gijón (Asturias). Prisma incorporaba, además, sus sociedades filiales Aurecan situada en Huelva y Alfagran (Befesa Plásticos) en Murcia.

Befesa se ha ido desarrollando principalmente a través de adquisiciones de sociedades medioambientales, así como a través de la creación de otras sociedades para la realización de actividades que aún no se desarrollaban en España o que lo hacían pobremente.

Con ello, Befesa fue adquiriendo valor e importancia estratégica lo que le permitió en 1999 salir a bolsa. Previamente a esta operación, cambió su nombre por el actual, Befesa Medio Ambiente, S.A. En 2000, se produce un importante cambio accionarial tras el acuerdo de Abengoa, S.A. con el hasta entonces principal accionistas BUS Beteiligungs GmbH, para la compra-venta de la totalidad de la participación que en ese momento detentaba (50,01%).

Tras el citado acuerdo, la sociedad ASA Environment & Energy Honlding AG (filial al 100% de Abengoa), realiza una oferta Pública de adquisición de Acciones por el 100% del capital sociedad de Befesa, autorizada por la CNMV en 2000. Como consecuencia de dicha OPA, con fecha de 15 de junio de 2000, y tras el éxito de la misma, Abengoa obtiene una participación del 82,59%, saliendo del accionariado los accionistas BUS Beteiligungs GMBH, Inversiones Ibersuizas, S.A., e Ibersuizas Participadas, S.A. Abengoa alcanza así el 90,52% de las acciones de Befesa.

Ese mismo año, se integran en Befesa todas las actividades medioambientales que Abengoa, el principal accionista, realiza a través de Abensur (actualmente Befesa Agua). Desde este momento, Befesa comienza a desarrollar y a reforzar la actividad de agua a través de la actividad hidráulica, centrales hidroeléctricas, tratamientos de agua y desalación.

En diciembre de 2006 se materializó la adquisición por parte de Befesa del Grupo BUS AB (socio fundador de Befesa), que desarrolla dos tipos de actividades: reciclaje de polvos de acería de horno de arco eléctrico y de fundición y reciclaje de polvos de acerías inoxidable.

En 2008 se ha completado con éxito la integración de Aluminio Catalán (Alcasa) y Befesa Reciclaje de Residuos de Aluminio acordada en 2007. La compañía resultante es líder en España y uno de los principales actores del mercado europeo en el reciclaje de residuos de aluminio.

También durante 2008 Befesa ha adquirido la compañía norteamericana NRS Consulting Engineers, dedicada a la ingeniería y a la construcción de plantas de tratamiento de agua. NRS es una de las ingenierías líderes en el sector de la desalación de agua subterránea y salobre en Texas. Esta adquisición permitirá aprovechar las sinergias en cuanto a capacidad y experiencia de ambas empresas para desarrollar grandes proyectos de desalación, sobre todo en los estados con mayor potencial como Texas, California y Florida, mediante tecnologías y soluciones sostenibles que mejoran la eficiencia integral en todo el ciclo del agua.

Con fecha 2 de junio de 2009, la sociedad MRH Residuos Metálicos, S.L., previa creación de dos filiales en Alemania, Befesa Slazschlacke GmbH y Befsa Slazschlacke Sud, GmbH, ha adquirido, por un importe de 24 millones de euros, tres plantas productivas especializadas en el tratamiento y el reciclaje de escorias salinas. Situadas en las localidades alemanas de Hannover, Lünen y Töging, dotadas con la más alta tecnología existente en el mercado, y con una capacidad conjunta de tratamiento de 380.000 tonelada anuales de residuos. Dichas adquisiciones no han supuesto la adquisición de las sociedades titulares de los activos.

Estas adquisiciones, junto a otras sociedades de gestión de residuos y la constitución de empresas nuevas y especializadas en servicios medioambientales, han consolidado la posición de Befesa como líder europeo de reciclaje de residuos industriales y en la gestión y generación del agua.

Al cierre del primer semestre el segmento de negocio de reciclaje y tratamiento de residuos industriales se ha visto afectado de manera importante como consecuencia de la fuerte caída de la producción industrial en toda Europa, con una reducción del nivel de ventas del 44% frente al mismo periodo de 2008, el segmento de negocio de agua, por el contrario, ha experimentado un crecimiento significativo, con un aumento de ventas del 58% frente al mismo periodo de 2008.

A pesar de esta situación de caída industrial generalizada, las unidades de reciclaje y tratamiento de residuos industriales de Befesa se están comportando razonablemente mejor que los mercados a los que atienden, debido a las políticas de gestión que se están y venían aplicando.

Reciclaje de Residuos de Aluminio. En el primer semestre de 2009 se han tratado 99 miles de toneladas de residuos con contenido en aluminio, frente a las 182 miles de toneladas tratadas en el mismo periodo de 2008, lo que ha supuesto una reducción del 54% del volumen tratado.

Reciclaje de Residuos de Acero y Galvanización. En el primer semestre de 2009 se han tratado 233 miles toneladas de residuos de acero y galvanización en sus plantas de Suecia, Alemania, Francia y España, suponiendo un decremento del 29 % respecto a las 327 miles de toneladas tratadas en ejercicio anterior.

Gestión de Residuos Industriales. Durante el primer semestre de 2009 se han tratado 409 miles de toneladas de residuos industriales, cantidad inferior en un 24% a la tratada en el 2008, que fue de 617 miles de toneladas.

Agua. Como contrapartida al segmento de residuos, el segmento de negocio de agua está experimentando un muy importante crecimiento en lo que llevamos de 2009, con un aumento de las ventas del 58% frente al mismo periodo de 2008.

Histórico de resultados

Como es habitual en esta serie de artículos en los que nos dedicamos a examinar la evolución de las principales magnitudes tanto financieras como económicas a lo largo de los últimos años, con el propósito de averiguar tanto los puntos fuertes de la gestión como los fallos y ver si dichos fallos están siendo corregidos o no, vamos a empezar con el ratio de solvencia total de Befesa. Este ratio nos indica la solidez financiera de la empresa, es decir la posición de su patrimonio neto dentro del total de la deuda. En otras palabras, nos indica lo que tiene la empresa y lo que debe.

Como vemos, la tendencia general del nivel de solvencia de Befesa es ligeramente descendente. Pero, dados niveles relativos, no lo consideramos preocupante. Al cierre del primer semestre de este año, la solvencia, es decir el peso del patrimonio neto en el total del balance, fue del 27%. Más tarde veremos que la gestión de la deuda por parte de Befesa es bastante ágil, con lo cual podemos confiar en que estos niveles no van a reducirse, lo cual sí sería preocupante. De momento, el único salto que se produjo fue en el año 2006, cuando la solvencia llegó a ser del 10%. En los años posteriores, mediante políticas de aumento del tamaño de la empresa, a través de adquisiciones y mejoras de la estructura empresarial, los gestores consiguieron corregir este desequilibrio, elevando la solvencia al 22%. Desde luego, no se trata de una de las empresas de menor endeudamiento, pero nuestra experiencia de haber analizado decenas y decenas de compañías españolas, nos indica que este nivel, unido a ciertas magnitudes de la gestión, puede indicar hasta una gran eficiencia en gestión financiera. Por supuesto, todo es relativo. Y la tarea de los gestores de Befesa es, utilizando las herramientas económicas, conservar dicho nivel de solvencia, tarea bastante arriesgada sobre todo si tenemos en cuenta el empeoramiento generalizado del sector industrial en este país.

Uno de los grandes problemas de Befesa son sus dificultades con la liquidez. Como podemos observar, la empresa sufrió cierto déficit de liquidez durante los ejercicios 2002-2008, cuando el ratio de liquidez, es decir la relación entre el activo corriente y la deuda a corto plazo, estaba por debajo de 1. Es una consecuencia lógica del acelerado proceso del crecimiento a base de adquisiciones y creación de nuevas empresas con el fin de ganar la cuota de mercado. Dicho proceso, que fue precisamente una de las causas de la actual crisis, suele reducir la disponibilidad de medios líquidos y elevar el endeudamiento tanto a corto como a largo plazo.

Sin embargo, al cierre del primer semestre de este año, el problema de liquidez fue corregido, aumentando el ratio hasta 1,06, es decir el activo corriente ha crecido por encima del pasivo corriente, lo cual nos da como resultado una mejora de la situación con la tesorería de la empresa.

Es necesario subrayar que un nivel de este ratio excesivamente elevado no significa que la empresa poseedora de esta liquidez esté en su momento de bonanza, sino todo lo contrario. Significa que los gestores no encuentran una correcta aplicación para el excedente de tesorería y el dinero está siendo desaprovechado. En ninguno de los ejercicios analizados, el ratio de liquidez de Befesa fue excesivo, con lo cual no encontramos indicios de una gestión ineficiente de recursos a corto plazo.

Con fecha 8 de abril de 2008, Befesa Reciclaje de Residuos de Aluminio firmó un contrato de financiación por 120 millones de euros, que incluía un préstamo por 40 millones y avales para garantizar líneas de confirming por 80 millones. Con fecha 10 de junio de 2009 se ha firmado el contrato de novación. A 30 de junio de 2009 la deuda dispuesta del cistado préstamos y pólizas de crédito asciende a 45 millones de euros (34 millones de euros en el mismo período del año anterior).

La compra de plantas productivas de tratamiento y reciclaje de escorias salinas en Alemania sea financiado mediante una operación de préstamo de 24 millones con Commerzbank a 10 años con dos de carencia. Es una operación garantizada por los propios activos adquiridos. Existe un compromiso por parte de BMA de mantener al menos de forma indirecta un 51% de las acciones de las sociedades titulares de los activos y realizar una cobertura de los tipos de interés del 100% de la operación y dotar a las sociedades de unos fondos propios no inferiores a 6,5 millones de euros. Adicionalmente se ha firmado una cuenta de crédito de 4 millones de euros para financiar el capital circulante con una duración de dos años.

La evolución histórica de la deuda de Befesa, tanto a largo como a corto plazo, es muy volátil. Y es normal. Como todas las empresas, Befesa se lanzó a conseguir créditos para aprovecharse de los bajos tipos de interés y de la bonanza del crecimiento durante los años 2003-2006. Luego llegó la cruda realidad que supuso un gran descalabro para la mayoría de las empresas endeudadas que no conseguían resultados económicos suficientes para pagar sus deudas. Pero no exactamente así fue la historia de Befesa. Su gran ventaja consiste en que tiene a una potente “madre” detrás, Abengoa. Este tipo de empresas normalmente se suelen permitir tener un fondo de maniobra negativo, como lo que hemos visto con el ratio de liquidez de Befesa, dado que es la “madre” la que proporciona financiación a corto plazo. Existen un cierto número de compañías, cotizadas o no, como Befesa que cuentan con otra gran compañía que les respalde, lo cual les permite exceder en ciertos ratios sin caer en excesivos riesgos financieros. No podemos ni debemos exigir a este tipo de empresas el riguroso cumplimiento de sus ratios financieros (cuyo incumplimiento en compañías que no cuenten con un “muro financiero” de la empresa madre podría llevarles a la quiebra), dado que la propia existencia de un accionista mayoritario sirve como fuente de financiación estable, con lo cual los ratios deben ser considerados desde el punto de vista de una mayor elasticidad. Tenemos muchos ejemplos de compañías así: Zardoya, Puleva Biotech, Natracéutical, ahora Vueling y otras tantas que no cotizan.

El endeudamiento neto financiero de Befesa llegó a ser del 223% sobre los fondos propios en el año 2006. Este hecho es emblemático. 2006 fue un año estelar para nuestra bolsa, y las demás, y para nuestra economía. Fue año trampa en la que cayeron muchas empresas de diversos sectores, algunas de ellas están suspendidas de cotización intentando combatir sus propias quiebras. También es interesante este repunte del endeudamiento neto, dado que el año anterior, 2005, su deuda neta era negativa. Befesa no ha escapado a la trampa del eterno compromiso de un crecimiento sin fin, el nuevo paradigma económico-financiero, pero fue lo suficientemente ágil como para lanzarse a corregir este desequilibrio a toda prisa, ayudada por Abengoa que tuvo que comerse gran parte de este déficit.

En el ejercicio 2007, el endeudamiento neto de Befesa fue reducido hasta el 103% sobre sus fondos propios, una cifra que sigue siendo monstruosa. Al cierre del primer semestre de 2009, el nivel del endeudamiento ya empieza ser aceptable, el 65%, a pesar de que es mayor que el conseguido en 2008. De momento, la empresa se ha salvado de la gran quema del pinchazo de la burbuja, y la gran parte de este logro pertenece a la “mamá” Abengoa.

No podemos hablar del endeudamiento sin examinar las rentabilidades. En algunos casos el alto endeudamiento es justificado, dado que el activo proporciona una mayor rentabilidad con la que podemos compensar el coste de la deuda.  Es obvio, si incurrimos en deuda para invertir dichos fondos, hemos de obtener una rentabilidad mayor para poder pagar la deuda, los intereses y luego obtener beneficios. Parece obvio, sí, pero dado que estas cifras no son de dominio público (porque las empresas no quieren que lo fueran), los resultados solo están al alcance del que quiera calcularlo y profundizar en el análisis de la evolución financiera de las compañías. Es necesario calcular y comparar, y a veces el resultado sorprende (bueno, siempre sorprende).

El ratio ROE, como todos los lectores instruidos en este tipo de cálculo lo saben, nos muestra rentabilidad de los fondos propios. Y lo que es más importante, no solamente es significativo el nivel del ROE sino su volatilidad. Un patrimonio cuya rentabilidad es muy volátil tiene más probabilidades de verse reducido. Como podemos ver, el ROE de Befesa es bastante volátil. Recordemos la alta volatilidad del endeudamiento neto. En este caso, las dos magnitudes van de la mano. Befesa asume mucho riesgo en un ambiente de crecimiento económico, aunque después, durante la etapa de contracción, es capaz de corregir los desequilibrios. Pero esto no reduce la probabilidad de que en un momento dado no fuera capaz de equilibrar otra su vez su situación financiera. Curiosamente, esta característica fundamental se materializa en una alta volatilidad de su cotización en bolsa. Befesa puede caer mucho y después subir mucho. La empresa es así y a la hora de invertir en ella, debemos tenerlo en cuenta (sí, me dirán que esta alta volatilidad es fruto de su escaso free float. Pues sí, también. Es necesario tener en cuenta todos los aspectos, pero su naturaleza fundamental, que es a lo que nos dedicamos en esta serie de artículos, hace una gran contribución a que su volatilidad en bolsa sea bastante elevada).

Es curioso que el récord histórico del ROE fue conseguido precisamente en el año 2006, año pico de la bonanza económica, año pico del crecimiento del endeudamiento, año pico de la reducción del fondo de maniobra, año pico de la reducción de la solvencia. Cuanto más deuda, más rentabilidad obtenemos (dentro de cierto contexto, no se hagan ilusiones que esto no pasa siempre), más beneficio obtienen los bancos en base de corrosionar el ahorro empresarial. Pues venga, a endeudarnos todos otra vez, así sacamos a nuestra querida España de la crisis, matando el tejido empresarial. (Me perdonen este inciso pero por más que analizo las empresas, más claro se ve la razón de la bonanza y la razón de la crisis, que es la misma, y viendo cómo actúa el gobierno, ansioso de repetir lo ocurrido en 2006, me indigno simplemente.)

Al cierre del primer semestre de este año, la empresa consiguió una rentabilidad dl 4% de sus fondos propios, y todo indica que este año no a ver excesivamente glorioso. Pero… una empresa no solo tiene fondos propios para invertir en su activo, sino también fondos obtenidos de financiación ajena. Vamos a ver como el ROCE, rentabilidad de los fondos tanto propios como ajenos afecta nuestro ROE.

Aquí es donde sostengo la tesis de que la gestión financiera de Befesa goza de una gran agilidad. En todos los ejercicios, salvo uno, la rentabilidad de la deuda ha mejorado la rentabilidad de los fondos propios. Incluso en este semestre pasado cuando Befesa obtuvo un pobre 4% del ROE, el ROCE lo ha mejorado. ¿Podemos seguir confiando en que los gestores de Befesa se muestren así de ágiles a lo largo de los próximos años? De momento, como vemos, han esquivado males mayores, así que vayan Uds. a saber.

En esta tabla están recogidas las rentabilidades del activo total en comparación con el coste de la deuda. Si el coste de financiación es inferior a la rentabilidad obtenida del activo financiado con estos capitales, el apalancamiento es positivo. Es decir, la empresa gana dinero en concepto financiero. Cabe destacar que la mayoría de las empresas analizadas pierde dinero en este concepto. Pero no es el caso de Befesa. El apalancamiento financiero de Befesa ha sido positivo desde el ejercicio 1997, salvo uno, que es el año 2005.

Al cierre del primer semestre, el coste de la deuda de Befesa fue del 3%, mientras la rentabilidad obtenida del activo financiado con esta deuda fue del 12%. Aquí hay un par de “peros”. El primer “pero” es que el activo normalmente se financia también con los fondos propios, y en esta tabla no he recogido el coste de los fondos propios. Y el otro “pero”, mucho más importante que el primero, es la tasa negativa de inflación en España. A este 3% hay que restarle el IPC, o que es lo mismo sumarle el valor absoluto del IPC dado que la deflación aumenta los tipos reales de la deuda. Pero aún así, el apalancamiento sigue siendo positivo. Bien por Befesa, una empresa bastante sorprendente.

Después de haber destripado la situación financiera, que como hemos visto es intrépida, pero sólida, vamos a analizar las herramientas económicas con las que los gestores pueden mejorar, o empeorar, dicha situación financiera.

“Para que podamos entender la evolución del negocio en el primer semestre de 2009 y sea comparable con los datos del primer semestre de 2008, hemos incluido una columna denominada “06.08 Proforma”, en la cual hemos eliminado el efecto que en la cuenta de resultados del primer semestre de 2008 tuvo la venta de los terrenos en Baracaldo en ella incluida. De esta forma, podemos comparar las cifras interanuales de una manera homogénea, obteniendo una imagen ajustada a la realidad de la evolución del negocio de Befesa en 2009 comparativa.

En el primer semestre de 2009 las ventas del Grupo de Negocio de Servicios Medioambientales han experimentado un decremento con respecto al ejercicio anterior de 108,7 millones de euros, lo que supone una reducción del 25,5%. Este empeoramiento es consecuencia de la reducción en el volumen de residuos tratados en todas las áreas del Grupo, debido a la situación de crisis internacional en la que nos encontramos, y se ve compensado por el importante aumento de las ventas de la actividad de agua.”

No soy partidario de resultados pro-forma, en ningún caso. Si se vende un negocio o una finca o lo que sea, observaremos un salto en EBITDA (ya no existen gastos ni ingresos extraordinarios) de forma  positiva o negativa, pero es lo que hay. En el gráfico que he calculado no he recogido ningún resultado pro-forma. La facturación al cierre del primer semestre de 2009 fue de 317 millones de euros. En parte compensado por el negocio del agua, y en parte perjudicado por el negocio del tratamiento de residuos industriales, debido a la generalizada caída del sector industrial, todo indica a que este año va a ser un año muy problemático en cuanto a los ingresos por ventas de Befesa. La tendencia ascendente, observada desde 2005, se romperá a la baja, al no ser que ocurra un milagro en el segundo semestre y España de repente se vea beneficiada por la Ley de la Economía Sostenible o la recuperación global de la economía por la que abogan todos los vaqueros y políticos de este país. De momento, se espera ingresar 200 millones menos que el año pasado. ¿Cómo afectará esto a los márgenes y al beneficio?

“Con respecto al Ebitda comparable, se ha producido una reducción respecto al primer semestre de 2008 de 8,5 millones de euros, suponiendo un empeoramiento del 15% respecto al ejercicio anterior. Destacar que el ratio Ebitda/Ventas se ha situado en el 15,1%, alcanzando un incremento del 1,9% respecto al del año anterior.”

Al cierre del primer semestre del año 2009, el EBITDA se ha situado en 48 millones de euros, lo cual supondrá, si no ocurre un milagro de recuperación repentina en el segundo semestre, una reducción del resultado operativo en unos 70 millones de euros respecto al año anterior.

El EBITDA de Befesa fue prácticamente constante desde 1997, con alguna pequeña mejora o reducción. Pero llegados el ejercicio 2007, que siguió el año 2006 marcado por un drástico repunte del endeudamiento que permitió a Befesa crecer sin fin hipotecando su futuro, el EBITDA repuntó hasta 124 millones comparando con los 58 millones del año anterior. EL año 2008 marcó un nuevo hito, elevando el nivel del beneficio operativo hasta 158 millones.

¿Y qué es lo que pasó después? El accionista, acostumbrado de ver cifras tan espléndidas, se niega a hacerse con la idea de que Befesa es una empres eficaz pero que no es nada de otro mundo, y vende. ¿De quién es la culpa? Pues de nadie, del nuevo paradigma. ¿Quién ha creao el nuevo paradigma? Todos, Ud. y yo, los bancos y el gobierno. A todos nos gusta el nuevo paradigma, todos ganamos dinero con la bonanza. A ver cuándo empieza otra vez que queremos ganar pasta. ¿Pero qué pasa con el tejido empresarial durante este nuevo paradigma? Pasa que se mueran. Las empresas se mueren cuando se les explote de esta manera. Y a nadie le importa. ¿Ud. y yo queremos ganar dinero con la muerte de nuestro tejido empresarial? Pues sí. Entonces, no tenemos derecho a quejarnos cuando perdamos la pasta viendo a nuestras empresas bajar y morir.

Nos puede acechar la crisis, o la destrucción total de nuestro débil tejido empresarial (lo del tejido lo he repetido muchas veces, pero es que me gusta la frase, además no encuentro ninguna mejor para definir la situación global española), pero algunas compañías luchan por sobrevivir. Reducen los gastos y optimizan su estructura empresarial. No se trata de rememorar a los cadáveres, sino de aprender de las lecciones pasadas, pero por ejemplo, La Seda de Barcelona fue incapaz de mejorar su estructura empresarial después de un proceso semejante al vivido por Befesa. Y murió, que en paz descanse. Son sectores diferentes, pero procesos parecidos.

Befesa lucha por no morir. Y no solamente por no morir sino para mejorar su gestión, cosa curiosa en un ambiente de pánico total. El margen de ventas de Befesa, al cierre del primer semestre de este año, ha mejora hasta el 49% desde el 40% obtenido en el ejercicio anterior. La empresa empela una complicada estructura de derivados de cobertura de las materias primas que produce, que es aluminio y zinc. No toda esta mejora es debida a un eficiente empleo de los derivados en el período de los primeros seis meses de 2009, cuando dichos futuros han subido.

La compañía ha sido capaz de reducir los márgenes aumentando la cifra de la facturación y reduciendo el coste de aprovisionamientos. Estamos viviendo una rara etapa económica en que esto sea posible, no siempre será así. Y si no me creen que pregunten a los contables de  Acerinox, cuyo infierno deflacionista aún está lejos de su fin.

Lo mismo pasa con el margen de EBIDTA. Experimenta una subida justo en los años que siguen al repunte del endeudamiento, 2007-2008. Sin embargo, durante el problemático año 2009, el margen de EBITDA cae tan solo un 3% hasta el 15%. Lo que significa que la empresa intenta controlar los gastos de explotación.

Con todo esto, el beneficio neto obtenido por Befesa en primer semestre de 2009 es de 17 millones, lo que supone un 5% de reducción del BDI obtenido en el mismo período del año anterior. Y lo que supone que el resultado neto obtenido en el ejercicio 2009 sea muy inferior al de 2008.

Lo más preocupante es que la generación de caja (efectivo, no afectado por amortizaciones y provisiones) sea mucho inferior que los 106 millones conseguidos en el ejercicio 2008. ¿Ha cambiado la suerte de Befesa y ahora debemos esperar un drástico empeoramiento de los resultados que afecte nuestras inversiones?

Befesa pertenece a un sector interesante, más que interesante, necesario. Todos estamos preocupados por el medio ambiente, pero las inversiones en medio ambiente solo tienen valor cuando son subvencionados por el estado. Y cuando el estado no tiene dinero ni para sufragar sus propios gastos, las empresas dejan de recibir subvenciones. Esto no quiere decir que debemos abandonar las empresas como Befesa, no en absoluto. Esto quiere decir que el valor de dichas empresas debe ser constante, dado que su beneficio única y exclusivamente debe depender de su inversión en investigación y desarrollo de los residuos. Pero no es así. El valor especulativo de Befesa en bolsa salta como loco, cae en picado y sube en vertical, porque los políticos convirtieron el medio ambiente en un objeto de especulación.

Habiendo repasado los resultados históricos de Befesa, hemos visto que económicamente la compañía depende mucho de los ciclos de crecimiento. No me refiero a su valor en bolsa, dado que en burbujas sube todo y cuando se pinchan las burbujas cae todo, no importa el perfil ni el sector. Pero la gestión financiera de Befesa es excelente. Los gestores se aprovechan de los tiempos de la bonanza intentando incurrir en cierto riesgo, y aquí quiero subrayar la palabra “cierto” dado que no asumen riesgos excesivamente elevados (aunque se trata de un cuchillo de doble filo, Befesa puede permitirse estos riesgo que en su caso son “ciertos” porque detrás de esta empresa está una empresa aún más grande, con lo cual todo es relativo), pero en cuanto ve que su resultado económico empieza a resentir, la compañía se lanza a corregir los posibles desequilibrios mientras no sea demasiado tarde. No todas las empresas son capaces de afinar tanto su política financiera, la mayoría se lanza a corregir los desequilibrios cuando ya es tarde.

¿Tiene Befesa un gran futuro? Es una pregunta capciosa, ciertamente. Tiene futuro, pero este futuro no debe ser tan espectacular como muchos inversores quisieran que fuera, dado que un futuro excesivamente espectacular sería mortal para el tipo de negocio de Befesa. Pero estamos ante una nueva burbuja, no se sabe exactamente de qué tipo, lo que está claro es que la demanda de los metales empieza a subir, y con ello empiezan a subir los precios de aluminio y cobre. El tratamiento de aguas puede servir de un buen colchón para tiempos de vacas flacas, pero el “tesoro” de Befesa es tratamiento de residuos industriales. Bienvenida sea la nueva burbuja que será la tumba definitiva de muchas empresas. Esperemos que Befesa salga ilesa otra vez más.

Naranco

naranco@elsabado.es