|
Sábado, 30 de mayo de 2009 |
||
|
|
||
|
SOS |
||
|
Llegados a este punto, solo podemos rezar a Ahorro Corporación, como agente especulativo de las cajas, propietarias y tiburones de la antigua SOS Cuétara, actual SOS sin Cuétara, para que no nos machaquen demasiado la cotización de las acciones que podamos tener en cartera. Como autor de este artículo y analista a sueldo del semanario que me lo publica, no puedo anunciar públicamente mi posición en esta empresa, me refiero a que si tengo o no las acciones y si pienso o no comprarlas, o venderlas. Pero moralmente, me asocio con los accionistas minoritarios de esta empresa que de antaño fue ejemplar, con sólidos fundamentales, con sus defectos, por supuesto, pero muchas virtudes que la iban a llevar al estrellato, pero, todo lo contrario, la han estrellado contra el muro de intrigas y lucha por el poder. ¿Pero poder de qué? ¿Poder en una empresa de tercera regional, una empresa local que se hace llamar “multinacional”? Ah, sí, es verdad, es líder en producción de aceite de oliva. Es como decir que es líder en producción de castañuelas, típico espanish. (No me tiren, los amables lectores, piedras a la cabeza. Los lujos para los tiempos de la bonanza, ni siquiera en España se consume el aceite de oliva virgen en masa, solo para aliñar las ensaladas los domingos cuando viene la familia política a comer. Y si no me creen, pregunten a cualquier ama de casa nacional. ¿Quién en su sano juicio va a usar el aceite de oliva virgen para freír las patatas, por ejemplo?) Y sin embargo el aceite de oliva fue la manzana de la discordia en SOS. El Proyecto Tierra, que originalmente estaba desinado a explotar las tierras andaluzas, se transportó al norte del Magreb, lo cual no gustó para nada a las cajas andaluzas, y con el apoyo de Caja Madrid, se ha echado a los transgresores, los hermanos Salazar, quienes iban a vender el glorioso proyecto a los “moros”. Después de esta introducción, pasemos a asuntos más serios como analizar los estados financieros de la empresa llamada SOS (es el apellido de su fundador, pero también puede asociarse con las famosas siglas de Save Our Souls). Durante este análisis vamos de dejar de lado lo obvio, lo que todos sabemos por la prensa, el importe de los derivados especulativos (75 millones de euracos), la ratificación del crédito a Condor Plus, el porqué las cajas lo firmaron pero luego se desdijeron, la ejecución de las garantías por parte de los bancos, la entrada del brazo especulador de las cajas, Ahorro Corporación, en el accionariado con un 4%, el desmadre del accionariado que no se sabe exactamente quién es y quién no es el accionista de Sos, las intrigas en las que la CNMV no quiere entrar, las amenazas de llevar a juicio a los que levantaron esta empresa, vamos a centrarnos, para no perdernos en los infinitos laberintos de la guerra corporativa, única y exclusivamente en lo que podemos ver, es decir las cifras… las cifras exactas y concretas, las matemáticas puras de una turbulenta gestión. Como sabemos todos, las cuentas anuales han sido reformuladas, con lo cual nos centraremos en los datos comparativos de antes y de después de la reformulación. Veremos muchas curiosidades que no tienen nada que ver con el préstamo a los Salazar. Los datos antes de la reformulación están marcados, siempre, en color rojo, dado que tendremos dos años 2008, uno “antes” y otro “después”. Y ya verán que la contabilidad y la interpretación de los balances y las cuentas de pérdidas y ganancias, aún sonando a tostón, puede ser muy, pero que muy divertida.
Había escrito ya largo y tendido sobre la evolución histórica de Sos, dado que era una de las mejores empresas de nuestra bolsa. Ahora, como he dicho arriba, voy a concentrarme en el período en el que fue obtenido el préstamos sindicado para la compra de Bertolli que coincidió (intencionadamente) con la concesión del préstamo a los hermanos Salazar para dislocar (bonito término) la producción del aceite de oliva fuera de España. En su primera formulación, la solvencia d Sos quedaba en el 20%, lo que representaba una caída de 8 puntos porcentuales respecto al ejercicio anterior. El 20% marca niveles históricos de principios de los años 90 pero que es superior al ratio obtenido en el ejercicio 2002. Podemos decir que Sos, entonces, era una empresa altamente endeudada, pero en vías de crecimiento lo cual justificaba el endeudamiento. Podemos encontrar cualquier eufemismo para justificar dicha posición. Pero no, después de reformular las cuentas, resulta que el ratio de solvencia de Sos cae estrepitosamente hasta el 12%. 200 millones son muchos millones para Sos. Los Salazar jugaron a rojo o negro, y perdieron llevando a su empresa a abismos nunca vistos. Es lo que tiene la especulación, cara o cruz y les salió rana con ayuda de alguien. Siempre hay alguien que te “ayude” a hundirte. Actualmente, Sos es una ruina cuyo patrimonio representa tan solo un 12% del pasivo total, el 88% restante es la deuda. ¿Podrá la empresa responder ante su pasivo mejorando las magnitudes operativas, es decir ganando lo suficiente como para cubrir este agujero patrimonial? Los nuevos gestores de Sos dicen que sí.
Sos ya tuvo fondo de maniobra negativo, en el ejercicio 2002. Curiosamente, a pesar de que digan los gestores y los analistas que el sector de alimentación es un sector refugio en tiempos de crisis, vemos que precisamente en tiempos de crisis esta empresa mostró una evolución deficiente. O la empresa es deficiente en momentos de contracción económica o el sector no es sector refugio. Sin embargo, fue el único ejercicio de los analizados en los que Sos tuvo problemas con la liquidez. El ratio de liquidez está por encima de 1, es decir el activo corriente siempre fue mayor que el pasivo corriente. Según los resultados antes de la reformulación, el ratio de liquidez (relación entre el activo corriente y el pasivo al mismo plazo) fue de 0,54. Sos, sin haber recalificado el préstamo sindicado, ya presentaba un grave déficit del capital circulante. Curiosamente, después de haberse apuntado este préstamo en el pasivo corriente, y haber provisionado el préstamo de los Salazar, el ratio de liquidez, después de la reformulación subió a 0,57. ¿Cómo es posible eso? Veamos lo que dicen los auditores de KPMG:
Con fecha 2 de febrero de 2009 fueron amortizados 329 millones de euros del préstamos sindicado con fondos procedentes de una ampliación de capital social y de prima de emisión de 147 millones, llevada a cabo en enero de 2009, y del cobro de la venta del negocio de galletas Cuétara por importe de 165 millones, además del cobro de la venta de otros activos por importe de 17 millones. El Consejo de Administración de la compañía de fecha 10 de mayo de 2009 aprobó una ampliación de capital con prima de emisión por un importe total de hasta 200 millones de euros. Los consejeros que representan a accionistas titulares de al menos un 35% manifestaron su compromiso de suscribir la citada ampliación. Y aún así, después de las amortizaciones que tuvieron lugar, después de la recalificación de un préstamo que estaba contabilizado a largo plazo y pasa a ser a corto (es que hay miedo de que fuera necesario devolverlo ya), el fondo de maniobra mejora después de la reformulación de las cuentas, cuando debería de empeorar, dada toda la movida explicada arriba. Misterios, misterios de una empresa que oculta algo y no es precisamente el crédito a los Salazar.
Con fecha 18 de diciembre de 2008, la compañía suscribió un préstamo sindicado con diversas entidades financieras por un importe de 994 millones de euros, con objeto de financiar la adquisición de Bertolli y los costes asociados, refinanciar la deuda financiera corriente y no corriente, así como la financiación de las necesidades de capital circulante del grupo. Dicho préstamo está estructurado en cuatro tramos. Tramo A, por importe de 300 millones de euros y vencimiento 31 de julio de 2009, con objeto de financiar la adquisición de Bertolli. Las cantidades de este tramo, una vez hayan sido amortizadas, no podrán volver a ser dipuestas. Tramo B, por importe de 200 millones de euros y vencimiento 18 de diciembre de 2011, con objeto de financiar la adquisición de Bertolli. Tampoco podrán volver a ser dispuestas una vez amortizado el tramo. Tramo C1, por importe de 100 millones de euros y con vencimiento 60 meses desde la firma del contrato distribuido en 5 años: 5% del nominal en el primer año, 15% del nominal en el segundo año, 20% del nominal en el tercer año, 25% del nominal en el cuarto año y 35% del nominal en el quinto año, siendo el objeto financiar la compra de Bertolli. Tramo C2, por importe de 244 millones de euros, vencimientos y objeto similares al tramo C1. Las cantidades amortizadas no podrán volver a ser dispuestas. Tramo D, por importe de 150 millones de euros y vencimiento 18 de diciembre de 2011, con objeto de financiar la deuda corriente y las necesidades de capital circulante de SOS. Este tramo funciona a modo de póliza de crédito, con lo cual las cantidades amortizadas pueden ser dispuestas. Este contrato de préstamo cuenta con la garantía de Sos Cuétara, S.A. y de todas las sociedades del grupo que cumplan con determinados requisitos de EBITDA, activos e ingresos, las cuales prestarán fianza solidaria. Y ahí van los hermanos Salazar y lo fastidian todo, comprando acciones de Sos en máximos, con lo cual el préstamo a Condor Plus se considera como no recuperable y requiere provisión, lo cual tumba todos los resultados y los ratios de la compañía, haciendo de dudosa recuperación el préstamo sindicado. Así que la empresa se ve en la obligación de clasificar este préstamo como deuda a corto plazo, lo cual le reduce el capital circulante y le sumerge en lo que antiguamente se llamaba “suspensión de pagos”. No, no, los pagos no han sido suspendidos, ni la empresa se encuentra en quiebra, gracias al cambio de la legislación. El endeudamiento financiero neto de Sos, en su primera presentación de las cuentas anuales al 31 de diciembre de 2008, fue del 291% sobre los fondos propios. Una vez reformuladas las cuentas, el endeudamiento ascendió al 544%. Esae diferencia abismal es debida a la reducción del patrimonio neto en la cuantía que supuso la revisión del resultado neto, es decir pérdidas después de provisionar el crédito a Condor Plus. No obstante, Sos ya ostentaba niveles muy elevados de su endeudamiento neto. A partir del ejercicio 2006, la empresa no puedo escapar al anzuelo de la bonanza y su deuda bancaria empezó a crecer en relación a los fondos propios, pasando del 100% en el año 2006 a ser del 138% en 2007. Y ahora, en 2008, su endeudamiento neto se asemeja a cualquier inmobiliaria de poca monta. Esto significa que la deuda bancaria neta, deuda a corto y largo plazo menos activos financieros y tesorería, es seis veces superior al activo neto de la compañía. Si los bancos exigiesen la amortización anticipada del préstamos sindicado (aparte de este préstamo, Sos tiene más préstamos concedidos pero en mucho menor cuantía), la empresa no podría hacer frente a sus obligaciones. Tampoco podría afrontar una amortización anticipada en el caso de que no existiera el polémico préstamo, dado, como vemos en el gráfico, el endeudamiento neto antes de provisionar este préstamo, fue casi cuatro veces superior al activo neto. Con lo cual, incluso si la anunciada ampliación del capital de 200 millones es suscrita en su totalidad y el efecto nocivo del préstamo a los Salazar es eliminado del balance, la empresa seguirá en un situación muy delicada.
No es de extrañar esta caída de la rentabilidad de los fondos propios. Antes de la reformulación, al cierre del ejercicio 2008, Sos presentaba un ROE bastante decente, aunque sin grandes alardes, del 7%. Exceptuando los años 1992-1993, la volatilidad del ROE, aun siendo algo elevada, no era nada escandalosa. Después de haber reformulado las cuentas anuales, la empresa obtiene un ROE del -59%, una caída de la rentabilidad sin precedentes históricos. Y esta reducción de la rentabilidad explica la caída en vertical de las acciones de Sos en bolsa. Habiendo distorsionado por completo la volatilidad de este ratio, los resultados del ejercicio pasado asentaron un precedente muy peligroso que es elevar la volatilidad de la rentabilidad de los fondos propios al máximo, lo cual aumenta la probabilidad de quiebra de la compañía para los años futuros. Pero no se preocupen, estimados accionistas, Sos aún conserva un as en la manga y es recomprar sus preferentes, pongamos, a la mitad del precio, en el mejor de los casos, lo cual mejorará bastante la posición de su patrimonio, aunque empeorará en la misma cuantía la posición patrimonial de sus accionistas que osaron comprar estos instrumentos en su día.
En cambio, el ratio ROCE que nos da la rentabilidad del total del capital empleado, tanto propio como ajeno, ha caído hasta el 1% en el ejercicio 2008. Después de la reformulación, el ROCE es del -8%, mejorando visiblemente la ruinosa rentabilidad de los fondos propios. En este caso, podríamos decir que la situación del año 2008 fue una situación excepcional, y por tanto la caída del ROE como del ROCE no sería típica para los años futuros. Pero la situación antes de la reformulación sí era normal, y aún así la empresa no logró obtener una rentabilidad decente de su deuda, empeorando, de esta manera, la rentabilidad de los fondos propios. La deuda, antes del escándalo de los Salazar, ya le pesaba como una losa a Sos. El empleo de la deuda era financieramente injustificable, pero la empresa, en vez de reducirla, al revés, se metió en más deuda, huyendo hacia adelante en un desesperado intento de combatir la crisis a base de adquisiciones muy caras. No es el primer caso, ni será el último. Es un típico error de los gestores de las empresas que no saben cuándo deben parar.
En cuanto al apalancamiento financiero, salvo los ejercicios 2002-2004, el apalancamiento de Sos siempre ha sido negativo. Es decir, la rentabilidad del activo siempre ha sido menor que el coste de la deuda. Antes de la reformulación de las cuentas, la rentabilidad del total activo de Sos fue del 1%, después de provisionar el polémico préstamo, la rentabilidad del activo en términos del EBITDA cayó hasta -6%. Hasta aquí todo lógico y normal. Lo que yo me pregunto ¿por qué después de la reformulación, el coste de la deuda subió el doble, pasando del 5% a ser del 10%? En la fila de “Coste de financiación” he calculado el coste de la deuda bancaria y de emisión de obligaciones, sin tener en cuenta el coste de financiación mediante fondos propios. Por tanto, la comparación de dicho coste con la rentabilidad del total activo no es muy rigurosa, dado que el activo se financia tanto con la deuda (financiera y comercial) como con los fondos que pertenecen a la empresa. Pero siempre me ha parecido interesante comparar la rentabilidad de la totalidad del activo solo con el coste de financiación bancaria, a pesar de que no sea muy ortodoxo. Entonces, si las cuentas han sido reformuladas para acoger la provisión por el crédito a Condor Plus, ¿cómo es que varía el coste de la deuda bancaria si este préstamo no tiene nada que ver con los bancos, y los bancos tampoco han variado las condiciones de sus préstamos concedidos a Sos? Luego veremos más incongruencias de este tipo.
La primera es la facturación. Al cierre del ejercicio 2008, antes de la reformulación, la empresa presentaba un importe de 1.238 millones de euros en concepto de ventas. Después de reformular las cuentas, la cifra de los negocios misteriosamente varía hasta 1.260 millones. Estamos hablando de 22 millones de diferencia. ¿De dónde han sacado estos 22 millones perdidos en el hiperespacio? ¿Qué tiene que ver el préstamo a Condor Plus con la facturación de la empresa? ¿Un error? ¿Una inexactitud a la hora de sumar los milloncejos? ¿O un claro intento de manipulación de las cuentas? Y para que los lectores puedan valorar la magnitud de esta diferencia, dado que los 22 millones no son lo mismo para Telefónica que para Sos, decirles que antes de la reformulación el beneficio neto de la empresa era de 36 millones. Con lo cual los 22 millones es una cifra muy importante para el nivel de una empresa como Sos.
El segmento de aceites, como es lógico, representa el 69% de las ventas de Sos “sin Cuétara”, el segmento de arroz y legumbres aportó un 26% a la facturación del año 2008 y el resto, un 5%, corresponde a la diversificación que, supongo, la empresa irá vendiendo poco a poco en vista de su abultada deuda, aunque tampoco le va a aportar mucho dinero. La división de arroz puede que también será vendida con el tiempo, con lo cual Sos que ya ha perdido su denominación de Cuétara, perderá también el de Sos, toda una insignia (a ver si el señor Sos, que parece que aún no ha perdido el poder en la empresa, lo permite). El año 2008 se ha caracterizado por las tensiones inflacionistas en arroz y una fuerte volatilidad en el aceite de girasol. Dicha volatilidad, una a la alerta alimentaria que se produjo en este producto en el mes de abril, provocó unas pérdidas significativas en esta línea de negocio que ha lastrado el beneficio operativo de todo el grupo Sos. Más concretamente, las pérdidas que originó esta línea de actividad fueron de 44 millones de euros, concentrándose las mismas principalmente en el último trimestre del año. Por su parte, el aceite de oliva mostró una bajada moderada de los precios en origen pero sin mostrar volatilidad lo cual posibilitó una gestión eficiente de este segmento. A pesar de que el sector de la alimentación es un sector refugio en momentos de crisis, sí que se ha detectado un sensible deterioro del consumo en general que, aunque de manera leve, también ha afectado a los productos de la empresa. En cuanto a los resultados del primer semestre de 2009, el posicionamiento de grupo SOS en los mercados exteriores se ha visto sustancialmente mejorado con la incorporación de Bertolli, líder en los principales países desarrollados con mayor potencial de crecimiento del consumo de aceite de oliva, como Estados Unidos, Canadá, Alemania o Australia, lo que garantiza la solidez del negocio del grupo. En aceites de semillas, los precios en origen han experimentado un aumento del 5,5% en los tres primeros meses del año, aunque la volatilidad ha sido menor que en 2008. Esto ha permitido que el negocio de semillas de grupo SOS comience a estabilizarse tras las fuertes pérdidas registradas en 2008 por la alerta alimentaria y la fuerte volatilidad en origen, por lo que se espera que a lo largo de los próximos meses se vaya recuperando progresivamente la rentabilidad en este segmento. El total de la actividad aceitera de grupo SOS ha supuesto el 75,6% de la cifra total de ventas y el 97,4% del EBITDA total consolidado. En arroz, los ingresos se han incrementado un 12% gracias, sobre todo, al aumento del consumo en los principales mercados donde opera grupo SOS. Sin embargo, la rentabilidad de esta área de negocio se ha visto resentida, en el primer trimestre del año, por las pérdidas en México y Guyana a causa de los incrementos del coste de la materia prima y por la evolución negativa del tipo de cambio del peso mexicano frente al dólar. La división de arroz constituye el 19,8% de las ventas y el 3,9% del EBITDA total consolidado. En diversificación, las diferentes áreas que componen este segmento de negocio han registrado un comportamiento más o menos conforme al presupuesto, a excepción del segmento de aceitunas que registra pérdidas por el sobredimensionamiento que tiene en cuanto a capacidad y costes en relación a la actividad que mantiene en la actualidad. En cualquier caso, en los próximos meses se espera una recuperación sustancial de esta actividad por la previsible recuperación de varios clientes significativos. Esta área supone el 4,6% de la cifra total de ventas y el -1,3% del EBITDA.
Aquí tenemos otra de las “incongruencias” por no decir negligencias, el margen bruto registrado por la empresa antes de la reformulación al cierre del ejercicio 2008 fue del 18%. Milagrosamente, después de la reformulación, el margen de ventas sube a un nada desdeñable 21%. Estamos hablando de una mejora del 3%. Muchas empresas luchan por presentar dicha mejora. Y me vuelvo a preguntar ¿qué tiene que ver el préstamo a los Salazar con que Sos haya mejorado así de bien los márgenes de ventas? El 18% es un margen históricamente bajo en los últimos 17 años, mientras que el 21% siendo una lectura muy baja, dista muy poco de la peor lectura de este margen, que fue del 23% mostrado en los ejercicios 2005-2006. Pero volvemos a lo mismo ¿por qué varía la cifra de los negocios y mejora el margen bruto después de reformular las cuentas con el único propósito de reflejar un préstamo difícil de recuperar?
El EBITDA antes de reformulación fue de 27 millones, después de reflejar el gasto de provisión por el préstamo a los Salazar se redujo hasta -172 millones. Aquí no tengo nada que objetar. En los tres primeros meses del año, el grupo SOS registró un EBITDA de 32 millones de euros, lo que supone un aumento del 55% con respecto al mismo período del ejercicio anterior. Por su parte, la facturación superó los 358 millones de euros, un 14% por encima del resultado del primer trimestre de 2008.
Así que ya saben, los apreciados lectores, la empresa nos quiere decir que los resultados son incomparables con los del mismo período del año anterior por la compra de Bertolli pero que son impulsados hasta la estratosfera por dicha compra. ¿Les suena esto de algo? ¿De alguna otra empresa que había analizado en este mismo espacio que ahora está al borde de la quiebra, como La Seda de Barcelona, por ejemplo? Lo que más me fastidia (y es un término puramente contable, y si no pregunten a cualquier jefe de contabilidad de cualquier empresa, es que los resultados resultan ser incomparables, y debemos reformular las cuentas según el método pro-forma para que se puedan comparar, es decir aplicando los métodos de contabilidad creativa. Yo me niego. Utilizo los datos de las cuentas anuales sin aplicar el pro-forma y los comparo tal como son, con o sin variaciones en el perímetro de consolidación.
También el lógico que el margen de EBITDA cayera hasta un -14% después de la reformulación de las cuentas. Lo que no es muy lógico es que dicho margen presentase lecturas de un 2%, antes de la formulación, reduciéndose desde el 7% ostentado en el ejercicio anterior. Totalmente parece que alguien quiera esconder los pésimos resultados de la empresa sacando a pasear el polémico préstamo difícil de recuperar concedido a los anteriores gestores. Sos ya echaba aguas por todas las partes antes de que saliera a la luz la imposibilidad de recuperar el préstamo a Condor Plus.
Con todo esto, la empresa marcó todo un hito en su historia de los últimos 17 años, presentando unas pérdidas de 191 millones de euros. Antes de provisionar el préstamo el beneficio neto fue de unos 37 millones de euros. El cash flow bruto fue de unos 57 millones, pasando a ser de -171 millones. La cotización ha caído en vertical, pero volvemos a lo mismo, los resultados de 2008 y los del primer trimestre de 2009 son incomparables a los ejercicios correspondientes anteriores. El primero por un efecto de un suceso sin igual, un escándalo que llevó a la empresa al desorden total, y el segundo por incorporación de una marca como Bertolli. La empresa pierde dinero ¿y qué? ya ganará cuando le toque. Cuántas veces hemos oído este cuento. Pero las preguntas que me hago al final de este artículo es ¿por qué aumentó la facturación después de haber provisionado el crédito a Condor Plus? ¿Por qué aumentó el fondo de maniobra después de haber apuntado la empresa una pasivo de 214 millones de euros como provisión? ¿Por qué aumentó milagrosamente el coste de la deuda el doble si el préstamo a Condor Plus no tiene nada que ver con la deuda bancaria y los bancos no han variado las condiciones de la deuda? ¿Quiénes son los responsables de la caída de Sos y no son hermanos Salazar como hemos podido ver? A alguien habría que denunciar por la situación de Sos, que no es denunciable, desde luego, porque la empresa ostenta una deficiente gestión financiera y aún quiere destacar en su gestión operativa, pero desde luego no son Jaime y Jesús Salazar culpables del posterior deterioro de la compañía, puede que del anterior sí, cuando estaban en el poder, pero no es el crédito de unos 200 millones más intereses (a un 7% anual) que tumbó a la empresa. |
||
|
Naranco |
||